DE BARES Y TAPAS: Ventresca de atún con ajoblanco y polvo de aceitunas negras

31 may P1030145

La tapa que he elaborado para esta entrada es una de mis favoritas de este año. La podéis degustar en el bar “La Giganta” en Sevilla, al lado de la Iglesia de Santa Catalina, en una esquina muy concurrida, a cualquier hora del día, llena de bares, de tiendas, de coches, de gente que va y viene al trabajo o de compras, de turistas buscando algún rincón recomendado en su guía. Toda ello, a la sombra imponente de una iglesia que no termina de restaurarse nunca y para la que los vecinos reclaman atención. Una iglesia que nos ofrece imágenes como esta, testimonio de nuestro pasado y que convierten a la ciudad en un lugar único.

Bueno, la cervecita de los viernes, al salir del trabajo, la hacemos en “La Giganta” y hay muchas cosas que probar, pero a mi me llama esta tapa y, al final, he terminado haciéndola en casa.

Número de personas: para 4 personas

Ingredientes:

4 filetes de atún
2 cucharadas de aceite de oliva
sal al gusto
 

Para elaborar el ajoblanco

100 gramos de almendras crudas y peladas
100 gramos de miga de pan
1 diente de ajo
4 cucharadas soperas de aceite de oliva
1 cucharada de vinagre de vino
Sal al gusto

Para el polvo de aceitunas negras

100 gramos de aceitunas negras deshuesadas

Preparación del ajoblanco:

Las almendras que utilizamos para el ajoblanco tienen que ir crudas y peladas. Existe un procedimiento muy fácil para quitarles la piel que está más adherida al fruto, ponemos a hervir agua y escaldamos un par de minutos las almendras. De esta manera se podrán pelar con bastante facilidad.

Ponemos en remojo la miga de pan (le quitamos la corteza para que el ajoblanco mantenga su color blanco tan característico), la escurrimos y trituramos junto con las almendras, el ajo, el aceite, vinagre y sal. Cuando tenemos la crema añadimos agua hasta alcanzar la textura deseada. En este caso, le hemos añadido poca agua, queremos una crema más que una sopa. Reservamos en el frigorífico.

Realización del polvo de aceitunas negras:

Existen varias técnicas para realizarlo, después de una ligera investigación por la Web, me decidí por la más fácil. Deshidratamos las aceitunas en el microondas. Aquí ya se sabe que dependiendo del microondas necesitaremos más o menos tiempo. En este caso, con cinco minutos a máxima potencia nos ha bastado. Las aceitunas salen secas del microondas y en el mortero las trituramos hasta obtener el polvo.

Realización del atún y presentación del plato:

Dejamos el atún para el último momento, en una sartén calentamos dos cucharadas de aceite de oliva y vamos pasando los filetes de atún con un poco de sal.

En un plato, colocamos el atún sobre una capa de ajoblanco. Con un colador espolvoreamos el polvo de aceitunas para que pase el más fino. Servimos.

Etiquetas: , , ,

Champiñones con salsa tártara

22 may P1020998

Hace unos días decidí crear una página de Facebook para asociarla al blog. Aquí lo tenéis Azafrán y Pimentón.  Me daba un poco de pereza pero estoy muy contenta con ella, me ha permitido acercarme a muchas más personas que se mueven en este mundo de la cocina. Os animo a la que la visitéis, aunque está en sus comienzos. Mi intención es que se convierta en una página dinámica donde pueda compartir todas (algunas mejor, porque son muchísimas) aquellas cosas que me voy encontrando por Internet y que me gustan.

El plato de hoy es una alternativa a la preparación clásica de los champiñones con ajo y perejil, que me encanta, incluso con un toque de guindilla. Así los probamos hace unos días y estaban realmente buenos. Pero, en esta ocasión, los he preparado con salsa tártara, que es una salsa que me gusta mucho y que añado a multitud de platos ya sean ensaladas, pescados o algún sandwich.

Número de personas: para 4 personas

Ingredientes:

  • 600 gramos de champiñones
  • 40 gramos de salsa tártara
  • Aceite de oliva virgen extra
  • Sal

Preparación de los champiñones: Para este plato vamos a necesitar el sombrerito de los champiñones. Así que, en primer lugar, separamos el pie/tronco del sombrero. Reservamos los troncos para hacernos un revuelto, una tortilla o una salsa y nos concentramos en los sombreros. Los pelamos, lo más fácil es hacerlo con las manos, igual que si pelamos un plátano. Es fácil en la mayor parte de los champiñones aunque alguno se resiste. Después limpiamos bien los restos de suciedad o de tierra que puedan tener. Como vamos a asarlos no conviene que los limpiemos con agua y, si es imprescindible, humedecerlos con un paño.

A continuación, colocamos los champiñones en la plancha, previamente precalentada, y le añadimos una cucharada de salsa tártara a cada uno de ellos. He usado salsa ya preparada, por las prisas. Aunque si la hacemos casera queda una salsa exquisita. Por los bordes, donde no había salsa, puse un poco de sal y unas gotitas de aceite, no mucha que la salsa ya lleva. Los mantenemos a fuego medio, para que se vayan haciendo poco a poco. En unos diez minutos, aproximadamente, están listos para comer.

Presentación del plato: Hay que procurar que al servirlos no se nos vuelquen y se caiga la salsa, para que el plato tenga una bonita presentación. Aunque en este caso me hubiera encantado darles la vuelta para que se pudiera ver el tono tan dorado que tenían por la base. Conseguí el punto exacto de calor para que se hiciesen sin quemarse. Los acompañamos de un trozo de pan para mojar y servimos inmediatamente para que no se enfríen.

Etiquetas: ,

Ensalada de salmón y pera

15 may P1020724

Día 1: Un par de pequeñas hormigas recorren el suelo de la cocina, inofensivas. Las miro y las dejo pasear. Van tranquilas, sin prisas.

Día 2: Las hormigas ya se han familiarizado con el territorio y han invitado a algunas amiguitas. Ya no me caen tan simpáticas. Las piso para evitar males mayores.

Día 3: Las hormigas han llegado hasta la encimera. No son muchas, pero van tomando posiciones. Empiezo a imaginar que se trata de un grupo de exploradoras, una avanzadilla de un ejercito en busca de territorio para conquistar, en busca de una despensa llena de manjares para aprovisionarse para el invierno. Limpio la encimera, no le doy mayor importancia al asunto.

Día 4: Un ejercito de hormigas, de nuevo, recorre la encimera. Maldita sea ¿pero que habrán encontrado? No hay nada. Sigo el recorrido, se pierden por el armario del fregadero. ¡El cubo de la basura! Retiro la basura, limpio el armario. Busco el punto de entrada a la cocina, lo tapo. Estoy convencida de que he ganado la guerra.

Día 5: Un ejercito de hormigas recorre la cocina de nuevo. Han buscado otra pequeña grieta en la ventana/pared. Se olvida del cubo de la basura, vacío y limpio, por cierto. ¿pero dónde están ahora? La fila sube por el armario del frigorífico, ¿entra en el armario de los tuppers? pero si ahí no hay comida. Falsa alarma. ¿Dónde están? Sigo la línea de armarios superiores. ¡La miel! Lo imagino antes de abrir el armario. Allí están, dándose un banquete las muy glotonas. Saco todas las comidas, reviso, limpio, tiro. Rocío la ventana con matacucarachas, que es lo que tengo a mano. Taco la grieta casi invisible de la ventana/pared.

Día 6: Entro en la cocina con desconfianza, dispuesta a una nueva batalla. Parece que el enemigo se ha batido en retirada. ¿Habré ganado? Tendré que estar unos días alerta. 

A veces, la cocina puede ser un lugar muy desasosegante. 

Esta ensalada es una de mis favoritas y disfruto mucho comiéndola y, también, mientras la preparó porque ya empiezo a imaginar lo buena que va a estar.  Admite variaciones pero siempre lleva: una fruta, tipo pera o melón, algún queso y mostaza a la antigua. Estos tres ingredientes nunca faltan y son la clave para mi. Los demás la enriquecen, a veces demasiado.

En este caso, me ha quedado suave ya que he puesto queso fresco y nada de frutos secos. La despensa estaba flojeando.

Número de personas: para 2 personas

Ingredientes

  • 1 bolsa de ensalada variada
  • 50 gramos de salmón ahumado en tiras
  • 100 gramos de queso fresco
  • 1 pera 

Para elaborar la vinagreta:

  • 1 cucharada de mostaza a al antigua
  • 2 cucharadas de aceite de oliva virgen extra.
  • Sal al gusto

Preparación de la vinagreta: Mezclamos todos los ingredientes y movemos bien para que se disuelva la mostaza con el aceite. Aunque el aliño de esta ensalada es muy sencillo me gusta prepararlo antes de incorporarlo a la ensalada para que después la mostaza se reparta entre todos los ingredientes. 

Realización de la ensalada: En una fuente ponemos la ensalada variada, el salmón en tiras, el queso fresco y la pera partidos en dados. Añadimos la vinagreta y removemos para repartir bien el aliño. 

Sencilla y muy buena.  


Etiquetas: , , ,

Manitas de cerdo en salsa

9 may P1020982

Antes de que el calor nos invada con toda su fuerza, al menos por el sur, no me he resistido a preparar un plato contundente, que me encanta, de los que terminas chupándote los dedos.

Es un plato para comer de tanto en tanto porque junto a la textura gelatinosa de la carne que va pegada al hueso nos encontramos también con una buena porción de grasa. Pero está tan buena.

Necesariamente tenemos que acompañarlo de pan, para mojar. Esto hace recomendable que el resto de la comida sea a base de ensalada (verde, no de éstas que llevan de todo) y fruta.

A estas alturas ya os habéis dado cuenta de que me siento culpable por haber caído en semejante tentación. Bueno, propósito de enmienda: a partir de ahora todo será más ligero.

Número de personas: para 4 personas

Ingredientes:

  • 2 manitas de cerdo
  • 1 cebolla
  • 3 dientes de ajo
  • 2 zanahorias grandes
  • 1 vaso de vino blanco
  • 1 hoja de laurel
  • 3 o 4 granos de pimienta negra
  • 2 pimienta cayena
  • 3 cucharadas soperas de aceite de oliva
  • Sal al gusto

Cocción de las manitas: Las manitas de cerdo que hemos comprado vienen totalmente limpias y troceadas. En cualquier caso, las enjuagamos debajo del grifo. En la olla express, ponemos las manitas, con una hoja de laurel y con sal. Cubrimos de agua. Cocemos con la olla cerrada durante 30 minutos. Transcurrido este tiempo, apartamos la carne y desechamos el agua de la cocción

Realización de la salsa: En una olla, ponemos el aceite de oliva y hacemos un sofrito con la cebolla y los ajos picados. Añadimos un poco de sal, los granos de pimienta y la cayena. Cuando la cebolla esté frita, tostada sin llegar a quemarse, le añadimos la zanahoria partida en rodajas y, a continuación, las manitas de cerdo. Removemos todo, para que se impregnen los sabores y añadimos el vaso de vino blanco. Dejamos hervir 5 minutos. Cubrimos de agua y dejamos cocer aproximadamente unos 30 minutos. La carne debe quedar muy blandita, desprendiéndose del hueso y en ese momento estará hecha.

Presentación del plato: En una fuente, servimos las manitas de cerdo en salsa. Aparte en una salsera, servimos el resto de la salsa para que cada uno se sirva, según su animo, de acabar con la barra de pan o no.

Etiquetas: , , , ,

Sopa fría de fresas y queso

5 may P1020840

Tengo que reconocer que esta receta se iba a llamar “gazpacho de fresas” pero después de la reflexión del Blog “Pasar del aire” acerca de la denominación de los platos le he cambiado el nombre. Porque la verdad, para que vamos a engañarnos para que sea gazpacho tiene que llevar tomate. ¿Y para que sea sopa?

Comparto, en parte, la opinión que defendía en su blog. A mi también me choca ver como se usa de manera general las denominaciones de algunos platos a los que le falta su ingrediente básico. Sirva de ejemplo la multitud de recetas de hummus que no llevan garbanzos.

En cualquier caso, bienvenidas sean las variaciones sobre las recetas tradicionales, sobre todo, si saben igual de ricas. Con las pistas que hemos dado ya sabréis por donde va el plato.

Esta receta está elaborada con productos de temporada para participar en el Concurso “Le Creuset: cocottes y parrillas” a través de “Recetas de rechupete”. A ver si nos toca uno de los fantásticos productos que tiene Le Creuset . El producto de temporada elegido ha sido la fresa y más en concreto los fresones de Huelva, de los que ya llevamos disfrutando unos cuantos meses y q
ue son una fruta deliciosa, muy jugosa y con un color sorprendente cuando la usas para batidos y mermeladas. No queríamos dejar pasar la temporada sin publicar una receta con fresas y esta ha sido la oportunidad.

Es una receta que resulta muy sabrosa y a la vez muy ligera, siempre que no nos pasemos con el ajo y el pimiento. Y soy bastante prudente en las cantidades y escoge un ajo pequeño. ¡Y cuidado también con el vinagre! En cualquier caso, la mezcla con la fresa es bastante acertada.

Número de personas: para 4 personas

Ingredientes:

  • 1 kg de fresones de Huelva
  • 200 gr. de pan del día anterior, preferentemente.
  • 1/2 pimiento rojo
  • 1/2 pimiento verde
  • 1 diente de ajo
  • 3 cucharadas soperas de aceite de oliva
  • 1 cucharada sopera de vinagre de Jerez
  • Sal al gusto

Para la guarnición

  • 60 gr. de queso manchego curado

Elaboración de la sopa fría: Ponemos en remojo el pan. En un bol mezclamos las frutas y verduras debidamente lavadas y cortadas en trozos. Añadimos el pan remojado, sin el agua y condimentamos con aceite, vinagre y sal. Molemos bien con la batidora y si queremos una mezcla más fina podemos pasar por el pasapuré, aunque no es necesario. Añadimos agua hasta alcanzar la textura deseada. Si nos gusta una crema no es necesario añadir nada de agua. Dejamos en el frigorífico al menos una hora. Tiene que estar bien fría.

Preparación de la guarnición: Partimos el queso manchego en taquitos pequeños.

Presentación del plato: Servimos la sopa fría, en cuencos individuales y le añadimos unos taquitos de queso.

Sólo nos queda animaros a probarla, os gustará.

Etiquetas: , , , ,

Puré de zanahorias y tiras de pollo

2 may P1020942

Nueva convocatoria de Twitter y esta es la segunda en la que participo: #diadeltuper. Casi que no llego a tiempo, pero era cuestión de intentarlo. ¡Qué mono ha quedado el logo, no?

Entiendo que la filosofía de esta convocatoria es preparar platos que nos permitan comer fuera de casa de manera sana y sin tener que recurrir a los precocinados. Platos que estén buenos aunque sean calentados en un microondas. ¿He acertado?

He decidido preparar un puré de zanahorias y añadirle unas tiras de pollo para hacer el plato más completo. Vamos para que sea un almuerzo de categoría. Y además porque me gusta encontrarme con tropezones, ya sea pollo, jamón, picatostes.

Número de personas: para 1 persona

Ingredientes:

Para el puré de zanahorias:

250 gramos de zanahorias
1/4 de cebolla
1 chorrito de vino blanco seco
Sal y comino al gusto.

Para las tiras de pollo:

½ pechuga de pollo
2 cucharada sopera de aceite de oliva
Sal y pimienta al gusto

Realización del puré: Pelamos y cortamos las zanahorias y la cebolla en trozos. En una olla, ponemos agua con sal y añadimos las verduras. Las cocemos durante unos 20-30 minutos hasta que las zanahorias estén tiernas. Apartamos. Batimos las zanahorias con la cebolla y vamos añadiendo el caldo de la cocción hasta que el puré tenga la textura deseada. Dejamos templar, corregimos de sal y añadimos un poco de comino y un chorrito de vino blanco. Estos dos sabores le van muy bien a la zanahoria.

Realización de las tiras de pollo: Salpimentamos un trozo de pechuga de pollo entero una vez limpia de grasa. Ponemos a freir en una sartén hasta que esté dorada por fuera y en su por dentro, para que quede jugosa. Esperamos unos minutos hasta que se enfríe y después cortamos en tiras.

Presentación del plato: Colocamos en un tupper, listo para llevar, en primer lugar, el puré y, encima, las tiras de pollo.

A los organizadores del #díadeltupper, gracias.

Etiquetas: , ,

Mi cuaderno de recetas

1 may

Hoy se cumple el primer año del blog.

Hace un año empece este blog como quien estrena un cuaderno y apunta las recetas que ha hecho para que no se le olviden. ¿Alguien recuerda haber visto estos cuadernos en su familia?

Poco a poco ha ido tomando impulso y sigue adelante, unas veces con más ímpetu que otras.

Como mi cuaderno de recetas es virtual se ha convertido en una ventana por la que mirar al mundo, desde donde me acerco a otros cuadernos y en ellos encuentro y leo platos y comidas de todas partes. Me permite desarrollar la curiosidad por conocer y acercarme a otras culturas y cocinas. A veces son los cuadernos de mis vecinos y otros se encuentran lejos, así que cuando me descuido estoy haciendo una reseña de un blog australiano.

Siempre me ha gustado cocinar, pero el mundo de los blogs de cocina me propone nuevos retos cada día. Algunos de ellos los he llevado a cabo con éxito y otros con estrepitoso fracaso, muchos están aún por hacer. Cuando me sale un churro de plato pienso: foto y al blog. Ja,ja,ja. Algún día caerá.

Creo que lo más divertido es compartir con todos lo que voy haciendo y sorprenderme con vuestras propuestas. Intentar copiar las que más me gustan y comprender que, en muchos casos, conllevan no poca dificultad. Y que un resultado fantástico lleva detrás mucho esfuerzo.

Teniendo como principal premisa que esto es un hobby y que, por tanto, lo más importante es divertirse, intento mejorar el blog, sorprender a mis comensales y comer mejor.

Gracias por acompañarme, por las visitas y los comentarios. Vamos a por el año 2.

Etiquetas: