Huevos de codorniz. Detalle

Huevos de codorniz con cebolla

Este es un pequeño bocado del que hay que tomar varios porque con uno sólo entran ganas de más. Muy sencillo de hacer, los ingredientes que hemos utilizado son una docena de huevos de codorniz, doce rebanadas de pan, dos cebollas, aceite de oliva y sal.

En primer lugar, picamos las cebollas en juliana y la ponemos en una sartén con unas cuatro o cinco cucharadas soperas de aceite de oliva. Añadimos sal y dejamos que se vayan pochando a fuego medio, bajo. Sin prisas, si no las tenemos y nos quedarán caramelizadas o con el fuego más vivo si queremos prepararlo más rápido. En ambos casos, el resultado es fantástico.

Cuando a las cebollas les queden pocos minutos, empezamos a freír los huevos en otra sartén con aceite de oliva. No se tarda mucho porque se pueden ir friendo varios a la vez.

Por último, tostamos las rebanadas de pan. Y ya podemos montar el plato: sobre cada rebanada colocamos una cucharada de cebolla y encima un huevo de codorniz.

Sírvase cada uno con la mano y tómese mezclando todos los sabores a la vez. Preparada la servilleta por si la yema termina escurriéndose.

Pastelitos en el horno-1

Cake de queso feta y tomates secos

La primera vez que escuché hablar de los cakes salados fue leyendo a El Comidista, cuando publicó su receta de bizcocho salado de nueces, pera y queso azul. Me quede con la copla porque me gustaba la idea pero no llegaba el momento de hacerlo. El gusanillo me volvió a entrar cuando Marga (@ChMarga) vino de Paris tras pasar allí la Nochevieja contando todas sus experiencias gastronómicas en la capital francesa. Se había convertido en chef ayudante de la maravillosa fiesta de Fin de Año de la que había disfrutado. Y, por supuesto, en el bufé que organizaron había cakes de todo tipo. Así que, decidí no posponerlo más e iniciar una búsqueda de la receta adecuada para hacer mi cake. Los ingredientes los iba a decidir en función de las existencias de frigorífico, como tantas otras veces.

Como os podéis imaginar hay cientos de recetas en los fantásticos blogs gastronómicos que podemos leer en la Web. Había que decidirse y elegí las proporciones de la receta que nos propone Aromas de vainilla y canela. Fue todo un acierto, quedaron jugosos y muy sabrosos. Y con una presencia espectacular. Así que me fui corriendo a anotar la receta para que no se me olvidase ningún detalle.


Los ingredientes que he utilizado para hacer estos pequeños cakes son:

- 2 huevos
– 125 gramos de harina
– 50 gramos de queso feta
– 50 gramos de tomates secos
– 70 gramos de leche
– 60 gramos de aceite
– 1 sobre de levadura
– sal

En primer lugar tenemos que hidratar los tomates secos. Para ello los sumergimos en agua templada y los dejamos allí unos 20 minutos mientras vamos preparando la mezcla del bizcocho. En un bol batimos los huevos, el aceite y la leche. Después tamizamos y vamos mezclando manualmente la harina y la levadura. Queda una masa suave, ligera no demasiado espesa.

A continuación, troceamos en dados, de un centímetro aproximadamente, el queso feta y los tomates secos. Los añadimos a la masa repartiéndolos de manera homogénea.

Precalentamos el horno a 180ºC.

Cubrimos los moldes individuales de silicona con un poco de harina para que después sea más fácil desmoldarlos, aunque esto no suele presentar problemas. Repartimos la mezcla entre los moldes, aproximadamente dos tercios de su capacidad y horneamos durante 20 minutos colocando la bandeja en la posición 2.

Encendemos el gratinador y colocando la bandeja en la posición 3, gratinamos durante 5 minutos. Sacamos del horno y dejamos templar durante unos minutos antes de desmoldarlos.

Los podemos servir como un primer plato acompañado de una vinagreta de tomate y huevo duro o como un delicioso aperitivo para tomar mientras nos sentamos a comer.

Brochetas de pollo con buñuelos de arroz

Brochetas de pollo con buñuelos de arroz y queso de cabra.

La gran pregunta que nos hacemos cada día es ¿qué cocino hoy? Y la costumbre nos hace repetir con algunas variaciones los platos de siempre, por eso es tan importante establecer buenas costumbres y elaborar comidas que nos aporten todos los nutrientes, que sean sanas, y a la vez ricas.

Estas brochetas de pollo con buñuelos de arroz y queso de cabra ha surgido de la costumbre pero, esas variaciones que vamos introduciendo, lo convierten en un plato totalmente nuevo. ¿Cómo elaborar un plato con pechuga de pollo que después pueda publicar en el blog?

La inspiración para el plato me ha venido de un maravilloso libro de cocina que ha caído en mis manos. Se llama Esencia Andaluza y está publicado en 2008 por El Corte Inglés en colaboración con La Junta de Andalucía. Es una edición bilingüe español-inglés en la que los Chef de los distintos restaurantes de El Corte Inglés en Andalucía nos hacen sus propuestas utilizando alimentos de Andalucía.

No aparece esta receta ni nada que se le parezca, pero un buen observador puede encontrar ciertas similitudes: unas brochetas de acedías con una presentación parecida y sobre todo un esponjoso de queso de Ronda que ha sido la base para mis buñuelos.

¿Cómo hacemos estas brochetas de pollo? Los ingredientes para elaborar el plato de hoy son:

- Para los buñuelos de arroz y queso de cabra: 100gr de arroz redondo, 100 gr de queso de cabra, 2 huevos, harina, aceite de oliva y sal.

- Para las brochetas de pollo: 2 pechugas de pollo, aceite de oliva, sal y pimienta.

Para hacer las brochetas de pollo, congelamos las pechugas y cuando están semi-congeladas cortamos unos filetes muy finos. Apoyamos la pechuga en la tabla de cortar y vamos fileteando por el lateral para que los filetes nos queden estrechos. Salpimentamos y enrollamos sobre si mismos, pinchándolos con el palo de la brocheta.

A continuación, freímos ligeramente las brochetas en un sartén con un poco de aceite de oliva. El pollo hecho de esta forma queda muy sabroso porque los jugos que va soltando por el calor se quedan dentro debido al enrollado. Es importante no hacerlas demasiado para que no queden secas. Las reservamos.

Para hacer los buñuelos de arroz y queso de cabra, ponemos a cocer, en agua hirviendo con sal, el arroz. Cuando esté tierno, aproximadamente unos veinte minutos, lo trituramos con una batidora. Después mezclamos esté puré con el queso de cabra en dados y un huevo batido. Mezclamos bien con la ayuda de la batidora y lo colocamos en un plato llano bien extendido. Lo introducimos en el microondas unos 2 minutos a potencia máxima. Dejamos enfriar unos treinta minutos.

Cuando la masa está templada, formamos unas bolitas pequeñas con la ayuda de unas cucharas.

Enharinamos ligeramente las bolas y las pasamos por huevo batido, las freímos en abundante aceite de oliva y quitamos el exceso de aceite poniéndolas sobre un papel absorbente.

Para terminar de montar las brochetas colocamos un buñuelo en cada una de las brochetas de pollo. Y ya están listas para comer.