Orejas de cerdo con garbanzos

Orejas de cerdo con garbanzos

Del cerdo hasta los andares

Haciendo honor al refrán, del cerdo se aprovecha todo. El ingrediente principal, hoy, son las orejas de cerdo, su carácter cartilaginoso y la textura gelatinosa que adquieren al cocinarlas aporta a los guisos y las salsas un sabor especial. No se trata de un producto light así que hay que tomarlo con moderación pero hay que disfrutarlo de tanto en tanto.

Cada día, desde que se publicó hace más de dos años, la receta de orejas de cerdo en salsa está entre las tres más visitadas del blog. Al escribir la receta os contaba la manera tradicional de prepararlas en mi pueblo, Cumbres Mayores, y os hablaba de uno de los bares donde se pueden probar.

La receta de hoy indica como las preparan en un pueblo vecino, Cumbres de San Bartolomé, donde las orejas de cerdo las cocinan con garbanzos. Un plato contundente y sabroso para tomar con cuchara y en el que apuras hasta la última gota.

Orejas de cerdo con garbanzos

Orejas de cerdo con garbanzos

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Orejas de cerdo en salsa

DE BARES Y TAPAS: Orejas de cerdo en salsa

Es difícil encontrar este tipo de cocina en una ciudad,  aunque los pueblos aún conservan la tradición de platos realizados con productos económicos, a fuego lento y que conservan el sabor de una cocina hecha sin prisas y para aprovechar hasta la última parte de un animal que ha dado de comer al hombre desde siempre.

Las orejas son consideradas despojos pero su carácter cartilaginoso y la textura gelatinosa que adquieren al cocinarlas aporta a los guisos y las salsas un sabor especial que  crea verdadera adicción.

No forman parte de mi dieta habitual y de hecho nunca las cocino pero se han convertido en una tapa imprescindible cada vez que voy a Cumbres, ya sea invierno o verano. Allí se pueden encontrar en Bar Patachica, como una de las tapas más solicitadas, acompañadas de unas patatas fritas caseras, que también son difíciles de encontrar y de grandes trozos de pan de pueblo que siempre son pocos para mojar en la sabrosa salsa. Creo que la fotografía habla por si sola. Y sí, las patatas están tan buenas como parece.

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