Archivo de la categoría: Desayunos

Desayunando requesón, nueces y miel

Requesón, nueces y miel

Requesón, nueces y miel

Ya sabéis que los domingos tocan desayunos especiales. Me levanto sin las prisas de otros días y toca cuidarse. Hoy, un desayuno de sabor delicado con tres productos importantes por su calidad y por su aporte energético. Ideales para comenzar el día.

¿Habéis oído hablar de Eatwith? Yo había visto algún reportaje en televisión y leído artículos en periódicos. Ahora me han llegado noticias más cercanas a través de una amiga que se está implicando en este proyecto.

Eatwith es una comunidad que ofrece la posibilidad de disfrutar de una experiencia gastronómica entre anfitriones locales y turistas que quieren conocer las tradiciones culinarias de los lugares que visitan.

¿Cómo funciona? A través de la web se produce el contacto entre anfitriones e invitados.

Si quieres ser un anfitrión debes inscribirte en la web, esperar que el staff de Eatwith se ponga en contacto contigo para fijar una cita en la que resuelven todas las dudas que tengas y darte la validación. Buscan gente sociable, que sepa cocinar, presentar los platos, tener un piso bien situado. Si el anfitrión es válido se activa y puede comenzar a ganar dinerito con la plataforma.

Si quieres disfrutar como invitado en casa de un anfitrión basta con elegir alguna de las propuestas que Eatwith te ofrece en la ciudad que estas visitando.

La noticia es que están buscando anfitriones en Andalucía por Sevilla, Málaga, Córdoba… y me imagino que por otros lugares de España. Así que si estás interesado en ser anfitrión, ya sabes, es el momento de solicitarlo. Donde más presencia tienen, de momento, es en Barcelona. Fuera de España, empezaron en Israel y están apostando, también, por New York y Paris.

Yo me estoy dejando convencer por Leonor para ser anfitriona, así que, ya os contaré como me va.

Desayunando crêpes con miel

Crêpes con miel

Crêpes con miel

Número de personas: Para 2 personas

Ingredientes:

– 1 huevo
– 250 ml. de leche
– 100 gr. de harina
– 15 gr. de mantequilla a temperatura ambiente
– Una pizca de sal

Además necesitamos:
– Un poco de mantequilla para engrasar la sartén
– Miel para acompañar a las crêpes

Modo de preparación:

1. En un bol, mezclamos y batimos todos los ingredientes. Lo dejamos en reposo durante una hora en el frigorífico.
2. Engrasamos una sartén con un poco de mantequilla, muy poca. Lo ideal es untar la superficie de la sartén con el propio bloque de mantequilla. Calentamos.
3. Vertemos, con la ayuda de un cazo de apartar, un poco de la masa, en la sartén. Las crêpes son muy finas, la cantidad de masa tiene que ser pequeña. Cocinamos a fuego medio y cuando notes unas pequeñas burbujas en la superficie está lista para darles la vuelta.
4. Continuamos haciendo las crêpes hasta que se acaba la masa. A medida que vamos haciéndolas, las colocamos unas encima de las otras y así se mantendrán calientes.
5. Para acompañarlas, he preparado un agua-miel, diluyendo 50 gr. de miel en 50 gr. de agua. Los calentamos en un cazo para favorecer la disolución. La servimos en una jarrita y la añadimos a las crêpes a medida que las consumamos.

Algunas curiosidades:

– La primera crêpes suele salir más fea que las siguientes, pero está igual de buena. Esto es debido a una desigual distribución de la grasa en la sartén, esta primera crêpes contribuye a una homogeneización y el resto salen más bonitas.

– Existe una sartén especial para hacer crêpes, llamada crepera. Es perfectamente plana y con los bordes más bajos que las habituales. En ella, las crêpes se hacen al mismo tiempo por todas partes y es más fácil darles la vuelta.

– La masa de las crêpes, al igual que otras masas batidas se deja reposar durante una hora para conseguir una perfecta hidratación de todas las partículas de harina. Tras el reposo la masa es más densa, si queremos aligerarla podemos añadirle un poco más de líquido.

Desayunando en Babington´s English Tea Room

Hace unos años tuve la ocasión de conocer y de disfrutar de un té en este clásico tea room en Roma. Cruzas sus puertas y dejas atrás el bullicio de la concurrida Plaza de España. Iba en un viaje de estudios, así que, también dejé atrás, por 20 minutos, a cuarenta y tantos alumnos de bachillerato ávidos por subir y bajar las famosas escaleras y fotografiarse en cada uno de los peldaños. Con distracción asegurada por un tiempo, mi compañero me propuso tomarnos un respiro en este oásis.

Fotos de Babington's English Tea Room, Roma
Esta foto de Babington’s English Tea Room es cortesía de TripAdvisor

Al entrar expositores con tés, pastas y souvenirs para turistas, esconden una pequeña sala de té. Se respira un ambiente decadente, hay poco espacio entre mesa y mesa y un silencio absoluto. Una pareja de edad avanzada, cuya conversación es apenas un susurro, son los únicos clientes a esta hora. Ocupamos una mesa para dos.

Nos atienden, sin apenas darnos tiempo para contemplar una carta con gran variedad de tés. Darjeeling para mí, hago una apuesta segura. La carta también ofrece una amplia variedad de dulces y salados. Pero nuestro tiempo es limitado y no pedimos nada de comer. El servicio es impecable y las maravillosas tazas verdes me recuerdan a un servicio de té heredado de una vieja tía. Los precios son muy altos, cada taza de té 9€.

Un nuevo cliente entra en el salón. Perfectamente vestido, traje de chaqueta y maletín, un hombre de negocios, haciendo una pausa a media mañana.

Fotos de Babington's English Tea Room, Roma
Esta foto de Babington’s English Tea Room es cortesía de TripAdvisor

La ciudad eterna esconde algunos lugares como éste. Lamentando no poder disfrutarlo por más tiempo, nos marchamos después de hacernos dos fotos frustadas, una por la mano temblorosa del anciano y, otra por el ejecutivo que a pesar de ofrecerse muy educadamente a mejorar el resultado anterior, no consiguió enfocar adecuadamente.