Archivo de la categoría: En mi despensa

Tomates caramelizados: dos acabados

Veo la receta de tomates caramelizados en Pinchos y Canapés y sé que no me van a faltar motivos para hacerla a la menor oportunidad. Paso por la frutería y justo en la puerta 2 kg. de tomates pera 1,80€. Sin dudarlo, entro y los compro. Ya sé que voy a hacer con ellos.

Estos tomates caramelizados van a ser la base para otros platos que tengo en la cabeza y ya os iré contando. Para empezar os diré que los probé, recién hechos, en un bocata con filetes de lomo y queso manchego y se me cayeron dos lagrimones.

Tomates caramelizados-2

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Mermeladas de otoño: membrillo y calabaza

Cada año suelo probar nuevas mermeladas aprovechando los productos de temporada. Este otoño las elegidas han sido la mermelada de membrillo y la mermelada de calabaza.

Los membrillos son un clásico del otoño en casa. Los tomamos de todas las maneras que podamos imaginarnos. Tenemos un membrillero, que este año gracias a que mi padre se ha encargado de regarlo en verano y que las lluvias del otoño han sido abundantes, nos ha dado un montón de membrillos bien gordos. Así que, el dulce de membrillo, la compota y la mermelada llenan los frigoríficos familiares. Cada una con su cantidad de azúcar pertinente. La báscula es un objeto que miro de reojo cada día y que no pienso utilizar, por lo menos, hasta el 10 de enero.

La gran novedad ha sido la mermelada de calabaza. La tenía en mente desde el año pasado. A un amigo le habían regalado una calabaza bien grande y cuando le pregunté que iba a hacer con tanta calabaza me soltó una ristra de platos. Entre ellos: una mermelada con canela y jengibre. Automáticamente mi cerebro toma nota y en cuanto aparecen las calabazas en las fruterías me lo recuerda. Sólo puedo decir una cosa: no dejéis de probarla porque esta buenísima. No tiene la textura clásica de las mermeladas y tiene un sabor lleno de matices sorprendentes.

Calabaza y membrillo

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EN MI DESPENSA: Mermeladas caseras

Hace ya mucho tiempo que todas las mermeladas que consumo las hago yo misma. Están mucho más ricas que las que se encuentran en el mercado y se conservan bastante bien.

Las he probado de muchos sabores, de naranja, de kiwi, de tomate, de fresa y la última, que acabo de hacer, mermelada de limón. Sin duda, mi favorita es la de fresa que, en alguna ocasión,  he hecho después de recoger la fruta directamente de la planta. Este año en cuanto las fresas estén más maduras volveré a hacerla. Ese rojo-rosa intenso de la fruta cuando se va deshaciendo es maravilloso.

En este ocasión, he realizado mermelada de limón. El resultado es de un sabor un poco fuerte a pesar de tener una gran cantidad de azúcar y de haber intentado eliminar parte de la acidez del limón. En cualquier caso, me parece que está bastante buena. He seguido la receta que Juana Trujillo propone en Directo al Paladar y también los consejos que me dio vía Twitter cuando la estaba haciendo.

Esta mermelada la fui describiendo paso a paso por Twitter, lo que resultó muy divertido. Fui fotografiando cada paso dado y contándolo en 140 caracteres. El resultado fue este:

Lavamos bien los limones.

Cortamos en gajos, quitamos las semillas

Y los ponemos en remojo

Vamos cambiando el agua durante tres días y dos veces al día. Así se va reduciendo la acidez del limón.


Quitamos las cáscaras y la parte blanca para reducir la acidez.

Echamos en la olla y añadimos el azúcar. El mismo peso de fruta que de azúcar. En este caso, la fruta pelada pesaba 350 gramos. Añadimos una pizca de sal y la ralladura de la piel de varios limones, evitando la parte blanca.

Cocemos durante quince minutos a un fuego medio y otros quince minutos a fuego bajo. La mermelada en los últimos momentos empieza a espesar rápidamente y no se puede descuidar para que no se queme.

Tras los treinta minutos de cocción, apartamos del fuego.

Después de la cocción, el resultado me pareció demasiado espeso y la piel de los gajos de limón resultaba muy molesta. Así que, volvió la mermelada a la olla, diluimos en un poco de agua y batimos la mezcla. El resultado fue mucho mejor.


También puedes probar:
Mermelada de pomelo y miel
Mermelada de membrillo y la mermelada de calabaza