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EN MI DESPENSA: Mermeladas caseras

Hace ya mucho tiempo que todas las mermeladas que consumo las hago yo misma. Están mucho más ricas que las que se encuentran en el mercado y se conservan bastante bien.

Las he probado de muchos sabores, de naranja, de kiwi, de tomate, de fresa y la última, que acabo de hacer, mermelada de limón. Sin duda, mi favorita es la de fresa que, en alguna ocasión,  he hecho después de recoger la fruta directamente de la planta. Este año en cuanto las fresas estén más maduras volveré a hacerla. Ese rojo-rosa intenso de la fruta cuando se va deshaciendo es maravilloso.

En este ocasión, he realizado mermelada de limón. El resultado es de un sabor un poco fuerte a pesar de tener una gran cantidad de azúcar y de haber intentado eliminar parte de la acidez del limón. En cualquier caso, me parece que está bastante buena. He seguido la receta que Juana Trujillo propone en Directo al Paladar y también los consejos que me dio vía Twitter cuando la estaba haciendo.

Esta mermelada la fui describiendo paso a paso por Twitter, lo que resultó muy divertido. Fui fotografiando cada paso dado y contándolo en 140 caracteres. El resultado fue este:

Lavamos bien los limones.

Cortamos en gajos, quitamos las semillas

Y los ponemos en remojo

Vamos cambiando el agua durante tres días y dos veces al día. Así se va reduciendo la acidez del limón.


Quitamos las cáscaras y la parte blanca para reducir la acidez.

Echamos en la olla y añadimos el azúcar. El mismo peso de fruta que de azúcar. En este caso, la fruta pelada pesaba 350 gramos. Añadimos una pizca de sal y la ralladura de la piel de varios limones, evitando la parte blanca.

Cocemos durante quince minutos a un fuego medio y otros quince minutos a fuego bajo. La mermelada en los últimos momentos empieza a espesar rápidamente y no se puede descuidar para que no se queme.

Tras los treinta minutos de cocción, apartamos del fuego.

Después de la cocción, el resultado me pareció demasiado espeso y la piel de los gajos de limón resultaba muy molesta. Así que, volvió la mermelada a la olla, diluimos en un poco de agua y batimos la mezcla. El resultado fue mucho mejor.


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