Ya en casa y todavía con unos días de vacaciones por delante. Parece que la última semana de agosto va a ser fresquita y, esto se agradece mucho por el sur, después de estar bastantes días asándonos a la parrilla.
Volvemos con las pilas recargadas. Muchos momentos compartidos con la familia y los amigos, gran parte del día pasado al aire libre, un viaje a Estocolmo y alguna escapada interior son los responsables de que este verano no haya cocinado nada. Nos hemos alimentado de ensaladas y pescados y carnes a la plancha, ja,ja.
No sólo un alejamiento de la cocina, también una desconexión de todo el cibermundo. No tan voluntaria como me hubiese gustado sino más bien forzada por las circunstancias. Aún hay lugares donde conectarse a Internet es tan complicado que no merece la pena el tiempo que hay que emplear. ¡Hemos vuelto a la lectura de los periódicos en papel!
En fin, me está dando un poco de pereza actualizar el blog y no tengo del todo claro que enfoque quiero darle este curso que está a punto de empezar. Mientras tanto, tengo algunas recetas en la nevera que os iré contando. La de hoy, estas patatas alioli y algunas preguntas.
La primera pregunta es: ¿os habéis animado alguna vez a hacer la salsa alioli auténtica? Yo no. Y bien que me pesa, lo apunto en mi lista de pendientes.
Ingredientes:
– 1 kg. de patatas
– 4 cucharadas de salsa alioli
– Sal
Para la salsa alioli:
– 1 huevo
– 200ml. de aceite de oliva sabor suave
– 1 diente de ajo
– 1 ramita de perejil
– Unas gotas de limón o vinagre
– Una pizca de sal
Modo de preparación:
1. Lavamos bien las patatas. Elegimos patatas de un tamaño similar para que tengan igual tiempo de cocción. Las ponemos a cocer, con la piel, en agua con sal.
2. Cuando estén cocidas, el tiempo dependerá de su tamaño, esperamos a que estén templadas, las pelamos y troceamos.
3. La salsa que acompaña a las patatas es una mayonesa a la que añadimos un diente de ajo y perejil. En un vaso para batir, colocamos, en primer lugar, el huevo y después el ajo y el perejil, el aceite de oliva, las gotas de limón y la sal. Metemos la batidora hasta el fondo del vaso y, comenzamos a batir, sin moverla, a una velocidad alta. Cuando observamos que va formándose la salsa en el fondo del vaso, lentamente comenzamos a levantar la batidora, sin dejar de batir. Movemos la batidora un par de veces, arriba y abajo, muy despacio, hasta que todos los ingredientes se hayan mezclado bien.
4. Añadimos la salsa a las patatas y la dejamos reposar, al menos, dos horas para que la patata asimile el sabor del alioli.
Notas:
– Como ya he dicho, esta no es la auténtica salsa alioli, que lleva solamente ajo y aceite. Pero no tengo mucha confianza en poder ligar el aceite sólo con el ajo así que al final me decido por ponerle el huevo.
– Estamos en verano y hay que extremar la higiene en la cocina, es especial, cuando usamos huevo crudo. También podemos recurrir a salsas ya preparadas.
– Para este plato me gusta partir los trozos de patatas grandes a diferencia de la ensaladilla donde van en daditos.
Otra pregunta: ¿Qué patatas preferís para prepararlas en ensalada? Está claro que los resultados cambian muchísimo en función de la variedad que utilicemos. A mi la que más me gusta son las llamadas patatas nuevas.
Como la cosa va de patatas me ha parecido muy interesante este artículo que he encontrado en el blog «Mercado Calabajío«. Muy recomendable.