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Zanahorias aliñadas

Zanahorias aliñadas
Constituyen un aperitivo saludable y fácil de hacer.

Siempre que cocino unas zanahorias aliñadas recuerdo las clases de ciencias naturales donde aprendí las propiedades de esta hortaliza rica en vitamina A, que combate la ceguera nocturna y favorece el bronceado.

Ingredientes:
– 4 zanahorias grandes
– Media cucharadita de pimienta negra
– Media cucharadita de comino
– Una cucharadita de orégano
– 100 ml de aceite de oliva virgen extra
– Sal.

Modo de preparación:

1. Cocemos, en agua con sal, las zanahorias peladas y partidas en dos mitades durante unos 15 minutos, vamos pinchando hasta que veamos que están cocidas a nuestro gusto.

2. Escurrimos, dejamos enfriar unos 10 minutos y cortamos en rodajas finas.

3. Aliñamos con comino, pimienta negra y orégano, un poco de vinagre y abundante aceite de oliva virgen extra. Conservamos frías hasta su consumo.

Para mí uno de los secretos de este plato es el aceite de oliva, debe ser potente en sabor y abundante en el plato. El punto de cocción de las zanahorias también es importante, deben quedar enteras.

Zanahorias para untar

¿Ganas de picar algo? Una receta rapidita e ideal para los que quieran ponerse muy morenos a la vez que comen sano porque, en realidad, es zanahoria cien por cien.

Una receta llena de color. Hay que aprovechar el verano para dejar que el color invada nuestras vidas y en la cocina también.

Necesitamos: 200 gramos de zanahorias, 1 diente de ajo, 50 ml de aceite de oliva, comino y sal.

Pelamos y cocemos las zanahorias en agua con sal durante 20-25 minutos. También podemos ponerlas en la olla exprés durante 5 minutos. Cuando estén templadas las troceamos y en el vaso de la batidora las batimos junto con el diente de ajo, una pizca de comino, una pizca de sal y el aceite de oliva que va en una cantidad mayor que si se tratase de una ensalada, ya que buscamos una textura cremosa y el aceite tiene que ligar con la zanahoria.

Servimos en un cuenco con un poco de comino y aceite de oliva por encima. La podemos untar en pan tostado o tomarlo a cucharadas, como cada uno quiera.

Para mi este aperitivo es fácil de hacer porque cuando compro zanahoria, suelo cocer la mitad del manojo y las dejo preparadas para tomarlas cuando nos apetezca, ya sean aliñadas o, como en este caso, para untar.

Manitas de cerdo en salsa

Antes de que el calor nos invada con toda su fuerza, al menos por el sur, no me he resistido a preparar un plato contundente, que me encanta, de los que terminas chupándote los dedos.

Es un plato para comer de tanto en tanto porque junto a la textura gelatinosa de la carne que va pegada al hueso nos encontramos también con una buena porción de grasa. Pero está tan buena.

Necesariamente tenemos que acompañarlo de pan, para mojar. Esto hace recomendable que el resto de la comida sea a base de ensalada (verde, no de éstas que llevan de todo) y fruta.

A estas alturas ya os habéis dado cuenta de que me siento culpable por haber caído en semejante tentación. Bueno, propósito de enmienda: a partir de ahora todo será más ligero.

Número de personas: para 4 personas

Ingredientes:

  • 2 manitas de cerdo
  • 1 cebolla
  • 3 dientes de ajo
  • 2 zanahorias grandes
  • 1 vaso de vino blanco
  • 1 hoja de laurel
  • 3 o 4 granos de pimienta negra
  • 2 pimienta cayena
  • 3 cucharadas soperas de aceite de oliva
  • Sal al gusto

Cocción de las manitas: Las manitas de cerdo que hemos comprado vienen totalmente limpias y troceadas. En cualquier caso, las enjuagamos debajo del grifo. En la olla express, ponemos las manitas, con una hoja de laurel y con sal. Cubrimos de agua. Cocemos con la olla cerrada durante 30 minutos. Transcurrido este tiempo, apartamos la carne y desechamos el agua de la cocción

Realización de la salsa: En una olla, ponemos el aceite de oliva y hacemos un sofrito con la cebolla y los ajos picados. Añadimos un poco de sal, los granos de pimienta y la cayena. Cuando la cebolla esté frita, tostada sin llegar a quemarse, le añadimos la zanahoria partida en rodajas y, a continuación, las manitas de cerdo. Removemos todo, para que se impregnen los sabores y añadimos el vaso de vino blanco. Dejamos hervir 5 minutos. Cubrimos de agua y dejamos cocer aproximadamente unos 30 minutos. La carne debe quedar muy blandita, desprendiéndose del hueso y en ese momento estará hecha.

Presentación del plato: En una fuente, servimos las manitas de cerdo en salsa. Aparte en una salsera, servimos el resto de la salsa para que cada uno se sirva, según su animo, de acabar con la barra de pan o no.